de cómo el hombre de hojalata soñó con D. por vez primera

23 marzo 2011 § 2 comentarios


El leñador cerró los ojos y apretó los párpados durante un par de segundos. Le dolía el pecho y no sabía por qué. Claro, hacía tanto tiempo que no sentía nada que había olvidado cómo se quiere y todo esto se le quedaba aún un poco grande. Cuando los volvió a abrir era de día y ella estaba allí, apoyada sobre un codo, mirándole. A él. Mirándole con cara de no deber estar en su cama, abrigada con su colcha blanca; mirándole con cara de no deber estar mirándole. El hombre (ex hombre) de hojalata sólo supo retirarle el pelo enmarañado del rostro y acariciar de paso, aprovechando un descuido de su propia mano, la delicada piel de su hombro desnudo. Estaba tan, tan bonita así, recién levantada, limpia de toda máscara pública, que resonó un golpe sordo y metálico por todo el cuarto, casi una campanada de iglesia de pueblo anunciando milagro.

Entonces quiso besarla en los labios, pero tuvo tanto miedo de romperla que decidió que aquello no sería más que un sueño.

Anuncios

§ 2 respuestas a de cómo el hombre de hojalata soñó con D. por vez primera

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo de cómo el hombre de hojalata soñó con D. por vez primera en sur la corde raide.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: